Petroquímica Comodoro Rivadavia ya tiene dónde perforar en Vaca Muerta. El directorio de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) firmó el 21 de octubre la adjudicación de Águila Mora Noreste, La Tropilla I y Santo Domingo II, tres de los ocho bloques que recibieron ofertas en la Ronda 1/2026 del Plan Exploratorio Neuquén. Para una empresa fundada en 1921, que en la Argentina producía crudo convencional en La Pampa y Mendoza, es la entrada a Neuquén y al shale de la cuenca.
El compromiso suma u$s 127,1 millones: u$s 55,6 millones de inversión exploratoria y u$s 71,5 millones en bonos de acceso que van al Tesoro provincial. La proporción dice algo de cómo jugó la compañía. En su caso el bono representa el 56% del total comprometido, mientras que en el conjunto de la ronda pesó el 44%.
El programa de trabajo prevé un pozo horizontal en cada área, con ramas laterales de 1.500 metros. Entre los tres suman 75 etapas de fractura, unas 25 por pozo, y se agregan 380 km² de sísmica 3D. La densidad de punciones, una cada 60 metros de rama, está en línea con la de los diseños más largos de la ronda; lo que PCR acota es la longitud del lateral.
Bloque por bloque, los números quedaron así:
- La Tropilla I: bono de u$s 30,5 millones e inversión de u$s 17,7 millones. Fue el área más disputada de la ronda, con cuatro oferentes.
- Águila Mora Noreste: bono de u$s 20,5 millones e inversión de u$s 19,3 millones.
- Santo Domingo II: bono de u$s 20,5 millones e inversión de u$s 18,6 millones.
Las dos primeras están en la ventana de petróleo del noreste de la cuenca, lindantes con Águila Mora y Bajo del Toro Norte, operadas por Vista, y próximas al complejo volcánico Auca Mahuida. Águila Mora Noreste ya tuvo un intento: Neuquén se la había adjudicado a Equinor en 2019, y la noruega terminó devolviéndola a la cartera de GyP.
Santo Domingo II mira hacia otro lado. Queda al sudeste de Fortín de Piedra y al norte de Cutral Co, en una zona con perfil gasífero. Con ese bloque PCR suma una opción de gas en el momento en que la provincia prepara la Ronda 2/2026, orientada a la ventana de gas, con lanzamiento previsto para fines de noviembre.
La inversión exploratoria que viene
En las tres áreas PCR compitió contra la sociedad de Phoenix Global Resources y Continental Resources, la plataforma que arman Mercuria y Harold Hamm y que fue la oferente más activa de la licitación, con propuestas en seis bloques. La diferencia la hizo el bono: en La Tropilla I PCR ofreció u$s 30,5 millones contra u$s 5,1 millones; en Águila Mora Noreste, u$s 20,5 millones contra u$s 3,7 millones; en Santo Domingo II, u$s 20,5 millones contra u$s 5 millones. Entre cuatro y seis veces más.
En inversión exploratoria las distancias fueron cortas, y en Santo Domingo II Bentia Energy, la petrolera fundada por el exministro Javier Iguacel, comprometió más trabajo que PCR, u$s 32,7 millones, con un bono mínimo de u$s 0,5 millones. La fórmula del pliego ponderó la actividad exploratoria, el bono, la regalía incremental y la participación de GyP, y en esa suma el pago al Tesoro inclinó la balanza. Phoenix y Continental se quedaron con Corralera Sur.
La ronda cerró con u$s 410,8 millones comprometidos en ocho áreas: u$s 180,7 millones en bonos y u$s 230,1 millones en inversión exploratoria. PCR aporta el 39,6% de los bonos y el 24,2% de la inversión. El bono individual más alto lo pagó GeoPark, u$s 60,5 millones por Corralera Noreste.
Como en el resto de los contratos, GyP será socia de cada bloque sin obligación de financiar la etapa exploratoria. El esquema da hasta ocho años de exploración, en dos períodos de cuatro, y una concesión no convencional de 35 años si aparece un descubrimiento comercial. Los contratos de unión transitoria pasan después por la aprobación del Ejecutivo neuquino.
La escuela de Llancanelo
Los 1.500 metros de rama no son una cifra nueva para PCR. Es la longitud que la compañía alcanzó en la última campaña de Llancanelo, en Malargüe, el clúster de crudo extrapesado que opera desde diciembre de 2024 tras la salida de YPF en el Plan Andes. En septiembre, en una entrevista con Shale24, Brandi contó el recorrido: "Partimos de los pozos de mil metros de ramal horizontal y ya llegamos a 1.500 metros en esta campaña. El objetivo del año que viene es intentar llegar a un pozo horizontal con un ramal de 2.000 metros".
En esa misma conversación, el presidente y CEO de PCR dejó la pista de lo que se firmó esta semana: "Recientemente participamos en una licitación por áreas de Vaca Muerta, así que entendemos el potencial que tiene Vaca Muerta, que es muy importante".
Mendoza es la base desde la que la empresa llega a la cuenca. Explora El Sosneado desde los años noventa, sumó Puesto Rojas, La Brea y Cerro Mollar Oeste, y con Llancanelo armó en el sur provincial un polo propio, con planes de planta de tratamiento y conexión al oleoducto Puesto Hernández-Luján de Cuyo. A eso se agrega una posición no convencional en la cuenca de Anadarko, en Oklahoma.
El desembarco neuquino llega en medio de una reorganización. En julio, PCR y su subsidiaria Luz de Tres Picos colocaron u$s 400 millones en Obligaciones Negociables Clase I, a ocho años y al 8,5% anual, con órdenes por cerca de u$s 1.000 millones. Con esos fondos, en agosto se precanceló el project finance del Parque Eólico del Bicentenario, con un saldo de u$s 62,9 millones.
El 30 de septiembre, la compañía informó a la CNV el compromiso previo de fusión por el que Luz de Tres Picos absorbe 13 sociedades del negocio renovable, con fecha efectiva el 1° de enero de 2027. La asamblea que debe aprobarlo, convocada para el 17 de noviembre, trata también el cambio de denominación social del vehículo.
El resultado es un grupo con las renovables, 582 MW eólicos en cuatro complejos, concentradas en una sola sociedad, y la matriz con el petróleo y el cemento: La Pampa, Mendoza, seis áreas en Ecuador con una producción neta de 21.000 barriles equivalentes diarios, proyectos en Estados Unidos y dos plantas en la Patagonia con 800.000 toneladas anuales de capacidad. Desde esta semana, también tres bloques de shale.