San Matías Pipeline, sociedad creada por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG para ejecutar la infraestructura del primer proyecto exportador argentino de gas natural licuado (GNL), adjudicó la construcción del gasoducto dedicado a la unión transitoria de empresas (UTE) integrada por la italiana Sicim y la argentina Víctor Contreras. La instalación de la planta compresora intermedia quedó en manos de Oilfield Production Services (OPS), una compañía neuquina. La decisión, comunicada por el consorcio, fue unánime; los contratos ya están firmados.
La inversión total del gasoducto asciende a u$s 1.300 millones, según el régimen presentado por San Matías Pipeline ante el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). La obra forma parte del esquema fiscal y regulatorio ratificado por el Acta Acuerdo firmado en abril entre la Provincia de Río Negro y los consorcios SESA y San Matías Pipeline, que fija una inversión total superior a u$s 15.000 millones a lo largo de dos décadas para la primera operación argentina de exportación de GNL.
El gasoducto tendrá 471 kilómetros de extensión y 36 pulgadas de diámetro. La traza unirá Tratayén, en la cuenca neuquina, con la costa rionegrina cercana a San Antonio Oeste, donde se ubicarán las unidades flotantes de licuefacción. La capacidad de transporte se fijó en 27 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d), volumen suficiente para abastecer a los dos buques licuefactores previstos. La planta compresora intermedia se instalará en el kilómetro 80 de la traza, a la altura de Allen, con una potencia de 46.000 HP.
El perfil de los ganadores
Sicim S.p.A. nació en 1962 en Busseto, en el norte italiano, fundada por la familia Riccardi. Su origen está vinculado a Snam, la sociedad de metanoductos creada por Agip, la antigua matriz absorbida por Eni en 2013. En 63 años de operaciones tendió más de 20.000 kilómetros de ductos y trabajó con más de 100.000 toneladas de sistemas y estructuras de acero, según informa la propia compañía. Cuenta con dotación superior a los 10.600 empleados y presencia en 26 países. En América del Sur opera en Colombia, Guyana, Perú y Chile. La obra del gasoducto Tratayén–Golfo San Matías será su debut en el mercado argentino.
Víctor Contreras es una constructora argentina especializada en grandes diámetros para la industria del petróleo y el gas. Surgió, en la década de 1970, como una escisión de Contreras Hermanos, la firma familiar patagónica de larga trayectoria en obra de infraestructura. A lo largo de su historia tendió más de 6.000 kilómetros de pipelines, según informa en su sitio web. La participación dentro de la UTE quedó establecida en 51% para Sicim y 49% para Víctor Contreras.
San Matías Pipeline informó que la oferta de la UTE resultó la más competitiva entre las cinco propuestas presentadas para el ducto. El consorcio destacó tres factores en la decisión: precio, flexibilidad financiera (la UTE no solicitó anticipos) y un esquema superior de garantías de cumplimiento contractual y reaseguros. Las socias también señalaron el compromiso de cumplimiento del diseño previsto («fit for purpose» en la jerga del sector). En obras de costos ajustados como esta, la combinación de variables financieras y técnicas pesa tanto como la oferta económica.
OPS, por su parte, es una compañía neuquina con expansión sostenida en la cuenca. Según el consorcio, su adjudicación se basó en garantías de cumplimiento y esquema de pagos considerados los más sólidos de la compulsa. El contrato de OPS se complementa con el acuerdo previo entre San Matías Pipeline y Baker Hughes, que provee tres unidades NovaLT16 de turbomaquinaria para la misma estación compresora. La obra civil de OPS y las turbinas de Baker Hughes integran el sistema de compresión del kilómetro 80: garantiza la presión y el caudal continuo del gas a lo largo de los 471 kilómetros, sobre todo en el tramo final previo al Golfo San Matías.
La adjudicación separada para ducto y compresora responde a un esquema EPC estándar en proyectos de transporte de gran porte: la obra civil del tendido es repetitiva y escalable (soldadura automática de tubos de 36 pulgadas a lo largo de los 471 kilómetros) mientras que la compresora es una instalación localizada con tecnología de turbomaquinaria distinta. Separar la licitación obliga a especialización por tramo y reduce la prima por integración vertical.
Los oferentes y el cronograma
Por la obra del ducto compitieron, además de la UTE ganadora, la unión Techint Ingeniería y Construcción–SACDE, la constructora vinculada a Pampa Energía; un consorcio integrado por la estadounidense Pumpco, subsidiaria de MasTec y mayor constructora de oleoductos de su país, la italiana Bonatti y Contreras Hermanos; y, en forma individual, la propia OPS y la local BTU. Para la compresora se midieron OPS, SACDE, Pecom, BTU y Contreras Hermanos. Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía, se autoexcluyó del comité de adjudicación durante todo el proceso por la presencia de SACDE como oferente, según informó el consorcio.
El gasoducto deberá estar operativo antes del invierno de 2028. La fecha está alineada con la llegada al Golfo San Matías de la segunda unidad flotante de licuefacción, el MKII, que se sumará al buque Hilli Episeyo, previsto para septiembre de 2027. Con ambas operativas, la capacidad combinada del proyecto alcanzará 6 millones de toneladas anuales (MTPA) de GNL, según la Decisión Final de Inversión confirmada por las socias en agosto de 2025.
En febrero, el consorcio firmó en Berlín un contrato con la estatal alemana Securing Energy for Europe (SEFE) por más de u$s 7.000 millones para la provisión de 2 MTPA durante ocho años desde fines de 2027, volumen que cubre cerca del 80% de la capacidad del Hilli Episeyo. La obra del Tratayén–Golfo San Matías es uno de los siete proyectos estratégicos que reordenan la matriz exportadora argentina y consolidan al país como nuevo proveedor atlántico de GNL.