El proyecto de exportación de shale oil

VMOS completó la primera etapa de obras submarinas en Punta Colorada y dejó fijado el fondeo de su primera monoboya

El consorcio que lidera YPF terminó la instalación en el lecho marino de las anclas y cadenas que sostendrán una de las dos terminales flotantes de exportación. La obra offshore, a cargo de DOF Group ASA, empresa de Noruega, deja pendiente una segunda campaña entre el tercer y cuarto trimestre antes de habilitar los primeros embarques de crudo, previstos para diciembre

por David Mottura

Además del oleoducto, VMOS contará con seis "súper-tanques" que almacenarán petróleo de Vaca Muerta para su exportación.

En el lecho marino del  el Golfo San Matías, en la provincia de Río Negro, quedaron instaladas las cadenas y anclas del sistema de fondeo para el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Es la primera etapa de obras submarinas en Punta Colorada y que permitirá las maniobras que fijan la posición de las monoboyas desde las cuales se cargará el crudo de Vaca Muerta en altamar.

La obra está a cargo de DOF Group ASA, empresa de Noruega, adjudicataria de la instalación y el precomisionamiento de las dos monoboyas. Comprendió seis anclas de alto poder de agarre (HHP, por sus siglas en inglés) de unas 42 toneladas cada una y seis cadenas de 400 metros de longitud, con un peso cercano a las 72 toneladas por unidad.

Todos esos materiales habían sido cargados semanas atrás por YPF en Puerto Quequén y ahora quedaron asentados frente a las costas de Sierra Grande. Esta es la operación offshore más compleja de la fase inicial del proyecto VMOS y corresponde a la preinstalación del fondeo de la primera de las dos monoboyas previstas que estarán ubicadas entre 5 y 9 kilómetros de la costa de Río Negro.

La compañía clasificó el contrato como "sustancial", con un valor estimado de entre u$s 25 y 50M, y desplegó dos buques en simultáneo: el Skandi Hera, especializado en manejo de anclas, y el Skandi Patagonia, de soporte submarino y buceo. Las monoboyas operan como terminales flotantes ancladas al fondo marino y conectadas por ductos submarinos, lo que permite transferir crudo a buques tanque de gran porte (VLCC, por sus siglas en inglés) sin necesidad de un puerto convencional.

Dos campañas y un cronograma que se ajusta

El plan offshore se organiza en dos campañas. La primera, ahora completada en su etapa de fondeo, concentró las anclas, las cadenas y los colectores de fondo (PLEM, por sus siglas en inglés). La segunda, prevista entre el tercer y cuarto trimestre, completará la conexión de la infraestructura submarina y el precomisionamiento de las dos boyas.

El trabajo en el mar suma en conjunto más de 250 días de operaciones y moviliza a más de 120 técnicos y especialistas.

El VMOS cerró marzo con un avance general del 58% y, según los últimos reportes, se ubica en un nivel cercano al 70%, con el cronograma en ajuste fino de cara al objetivo exportador. El consorcio mantiene como meta el inicio de los primeros embarques en diciembre, condicionado a tener al menos una monoboya operativa, el ducto troncal terminado y dos tanques de almacenamiento habilitados en la terminal.

El oleoducto tiene 437 kilómetros de extensión y permitirá transportar hasta 550.000 barriles por día, con posibilidad de ampliar esa capacidad a 700.000. La primera fase habilitará la evacuación de unos 190.000 barriles diarios en el tercer trimestre. La obra apunta al principal cuello de botella del shale play: la capacidad de sacar el crudo de la Cuenca Neuquina, donde Neuquén ronda los 629.000 barriles diarios, hacia los mercados internacionales.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, enmarcó la obra en la ambición exportadora del proyecto: "Cada etapa que completamos refuerza nuestra visión de construir una plataforma exportadora de clase mundial".

El CEO de VMOS, Gustavo Chaab, definió la fase submarina como "un avance concreto en la infraestructura offshore, orientada a consolidar la exportación de petróleo".

Con el fondeo de la primera monoboya asentado, la atención se traslada a la segunda campaña offshore y a la conexión final del sistema, los tramos que definirán si el primer cargamento de crudo zarpa de Punta Colorada dentro del calendario previsto.