El Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobó este jueves la adhesión de la segunda etapa del proyecto Sal de Oro, la planta de carbonato de litio que POSCO construye en el Salar del Hombre Muerto, en la zona de cooperación bi-provincial entre Salta y Catamarca.
La inversión comprometida asciende a u$s 208 millones para una capacidad de 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE, por sus siglas en inglés), con exportaciones proyectadas por encima de u$s 300 millones por año una vez en régimen. Es el proyecto número 18 incorporado al esquema, sobre 39 presentados, y el décimo de minería.
Con esta planta, POSCO consolida la única cadena integrada de litio de capital de Corea del Sur en el Triángulo del Litio: fosfato en el salar, hidróxido en General Güemes y, ahora, carbonato sobre el límite provincial. Sumada a la planta de hidróxido (25.000 toneladas anuales), la operación combinada apunta a cerca de 50.000 toneladas anuales desde 2026, un volumen que la ubica entre los productores de escala media a nivel global.
De la salmuera al cátodo
La arquitectura de Sal de Oro replica la lógica de integración vertical que POSCO, antes Pohang Iron and Steel Company, trasladó desde la siderurgia. El esquema parte de la extracción directa de litio (DLE, por sus siglas en inglés) sobre la salmuera del Hombre Muerto, a 4.000 metros de altura, validada en una planta de demostración antes del salto comercial. De ahí derivan los dos productos terminados: el hidróxido de la planta de General Güemes, la primera de su tipo en la Argentina y operativa desde 2024, y el carbonato de la nueva planta, cuyo marco fiscal queda ahora encuadrado por el RIGI.

Por qué carbonato y no más hidróxido
La elección del compuesto no es indistinta: define el cliente final. El hidróxido alimenta los cátodos de alto níquel, NCMA y NCA, para vehículos eléctricos de gama alta. En cambio, el carbonato es el insumo de los cátodos de fosfato de hierro y litio (LFP, por sus siglas en inglés), la química dominante en los sistemas de almacenamiento de energía (ESS, por sus siglas en inglés), que según la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) concentraban cerca del 80% del mercado global de almacenamiento ya en 2023.
El destino del carbonato de Sal de Oro es, en buena medida, la propia carpeta del grupo. POSCO Future M, el brazo de materiales de batería, abrió una sociedad con CNGR, de China, y su filial FINO para producir cátodos LFP destinados al almacenamiento, con primeras entregas previstas para la segunda mitad de 2026 y producción en escala hacia 2027. La firma, además, viene reemplazando hidróxido por carbonato, más barato, incluso en cátodos de níquel medio. La etapa de carbonato, entonces, no agrega litio genérico: alimenta el segmento de demanda que más se acelera, traccionado por el almacenamiento estacionario y el consumo eléctrico de los centros de datos.
La cuenta por tonelada
La adhesión permite leer la economía del proyecto con precisión quirúrgica. Los u$s 208 millones sobre 23.000 toneladas implican una intensidad de capital de unos u$s 9.043 por tonelada de capacidad anual instalada, un valor bajo que se explica por el carácter de ampliación: la planta apalanca la extracción, el campamento y la logística ya montados en la primera etapa. Del lado de los ingresos, la proyección oficial de u$s 300 millones de exportaciones supone un precio implícito cercano a u$s 13.043 por tonelada.
Ese es el dato fino. El precio implícito se ubica muy por encima del piso de mediados de 2025, cuando el carbonato grado batería CIF Asia tocó alrededor de u$s 8.000 por tonelada según S&P Global Commodity Insights, tras desplomarse desde el récord de u$s 78.200 de noviembre de 2022. Y coincide casi punto por punto con el promedio de u$s 13.250 por tonelada que Goldman Sachs proyectó para 2026. Dicho con crudeza: la proyección de divisas no descuenta el rebote especulativo que llevó el spot por encima de u$s 26.000 a fines de enero, sino que trabaja sobre un precio de mitad de ciclo, conservador.
Consolidación de cuenca
La aprobación llega después de que POSCO comprara NRG Metals Argentina, titular del proyecto Hombre Muerto Norte, a Lithium South por u$s 65 millones, una jugada de consolidación sobre una de las salmueras más ricas del país, donde también operan Galan, de Australia, y Rio Tinto, con sede en Londres.
El mismo Comité que validó Sal de Oro aprobó en la sesión el gasoducto San Matías (u$s 1.300 millones), dedicado a la exportación de GNL del consorcio SESA, en una señal de que el régimen acelera en los dos motores de divisas, energía y minerales críticos.
La etapa de carbonato marca el ingreso de POSCO a la cuarta fase de su estrategia, la de expansión cuantitativa, dentro de un programa que la compañía proyecta hasta los u$s 4.000 millones hacia el final de la década. POSCO ya no compite por producir litio argentino. Compite por capturar el margen de toda la cadena, desde la salmuera del Hombre Muerto hasta el cátodo que sale de Pohang.