Gastech Bangkok

Chevron, tras la ventana de petróleo: la compañía abre su capítulo de gas argentino y mira el GNL

Freeman Shaheen, presidente de Gas Global de la compañía, ubicó al país entre las regiones donde evalúa ampliar una cartera de 20 millones de toneladas anuales. Sus tres áreas neuquinas están en la ventana de petróleo. La vía compatible con el calendario argentino es la de los 4 millones de toneladas que compra a terceros

por Lucía Martínez 14 Septiembre de 2026
14 Septiembre de 2026
"Hay buenas perspectivas en Argentina con el desarrollo de crudo y gas", afirmó Shaheen
"Hay buenas perspectivas en Argentina con el desarrollo de crudo y gas", afirmó Shaheen

Chevron evalúa sumar a la Argentina a su cartera global de gas natural licuado (GNL). 

Lo dijo Freeman Shaheen, presidente de Gas Global de la compañía, en una entrevista al margen de la conferencia Gastech, que se realiza esta semana en Bangkok. "Hay buenas perspectivas en Argentina con el desarrollo de crudo y gas", afirmó el ejecutivo, que ubicó al Mediterráneo oriental en el mismo renglón. Australia y África completaron la lista, sujetas a condiciones de capital, fiscales y regulatorias.

Sobre ninguna de las cuatro regiones nombró un activo, un monto o un plazo.

El encuadre que le dio a la decisión es de seguridad de suministro. Los mercados de gas acumulan dos interrupciones en cuatro años, la guerra en Ucrania desde 2022 y el conflicto con Irán este año, con efecto sobre los volúmenes de Rusia y Qatar y presión sobre el precio del GNL. Shaheen orientó la respuesta hacia la diversificación de origen y de estructuras contractuales, y hacia no quedar expuesto a un mercado spot con menos liquidez que el del crudo.

Tres áreas, todas en la ventana de petróleo

La compañía opera en la Argentina desde 1999 y su posición en la Cuenca Neuquina se apoya en tres bloques. El Trapial-Este es el único que controla al 100%, con una concesión no convencional a 35 años que Neuquén otorgó en 2022 sobre el área que le compró a TotalEnergies. Loma Campana y Narambuena las opera YPF, con Chevron como socia al 50%. Los tres están en la ventana de petróleo.

Su mayor compromiso local apunta al mismo lado. El 2 de junio presentó al RIGI un desarrollo de crudo no convencional en El Trapial por u$s 13.800 millones, la mayor inversión individual que la petrolera comprometió en el país, que el 21 de julio seguía esperando la definición del Comité Evaluador.

La distancia con el negocio del GNL es geológica antes que societaria. El gas que alimenta a los proyectos de licuefacción sale de bloques ubicados en la ventana de gas del play, un tramo distinto del que ocupan las tres áreas de Chevron. Construir volumen propio para exportación exigiría tomar superficie en esa otra ventana, con su propio calendario de perforación y de conexión.

En los dos desarrollos de licuefacción que avanzan en la Argentina, la compañía no figura. 

Argentina LNG reparte 36% para YPF y 32% para cada uno de sus dos socios, Eni y XRG, a lo largo de toda la cadena. Southern Energy, el esquema flotante del Golfo San Matías, tiene como accionistas a Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. El gas que Chevron sí produce en el país es asociado al petróleo y desde junio tiene ruta de monetización asignada: junto con YPF y Pluspetrol comprometió más del 80% de la capacidad del proyecto de líquidos de TGS.

Trapial Este Chevron
La compañía opera en la Argentina desde 1999 y su posición en la Cuenca Neuquina se apoya en tres bloques. El Trapial-Este es el único que controla al 100%, con una concesión no convencional a 35 años que Neuquén otorgó en 2022 sobre el área que le compró a TotalEnergies.

Los cuatro millones de toneladas que adquiere

La cartera que Shaheen describió tiene dos tamaños. Sobre un total cercano a 20 millones de toneladas anuales, 16 millones corresponden a producción neta de gas de sus propios proyectos y 4 millones son volúmenes contratados en la costa del Golfo de Estados Unidos, con entregas iniciadas en febrero de este año y un escalonamiento previsto para los próximos años según los contratos vigentes.

Esa segunda mitad es el mecanismo por el cual una compañía con cartera global suma toneladas sin poner un dólar en una planta. Y es el formato compatible con el calendario argentino. 

Eni ubicó la Decisión Final de Inversión de Argentina LNG junto con YPF y XRG hacia fin de 2026, una ventana que se abre antes de que la petrolera pueda construir una posición gasífera propia en el país. La solicitud que el proyecto presentó al RIGI por u$s 51.000 millones corresponde a la primera fase, de 12 millones de toneladas anuales.

Shaheen también dejó dicho que las oportunidades de gas se evalúan contra el resto de la cartera de la compañía, con Venezuela entre ellas, donde junto con sus socios invertiría más de u$s 7.000 millones para más que duplicar la producción de petróleo hacia 2031.

Para la Argentina, la diferencia define el alcance de la mención. 

Un comprador con contrato de largo plazo aporta demanda firme a un proyecto que todavía tiene que cerrar su financiamiento; un accionista aporta capital y asume riesgo de construcción. La declaración de Bangkok no aclara cuál de las dos cosas evalúa Chevron, y el primer lugar donde eso podría aparecer es el pliego de compradores de Argentina LNG camino a la decisión de fin de año.

Últimas noticias