Cuatro centavos de dólar por millón de BTU separan a las 2 empresas que se presentaron a la licitación con la que ENARSA busca ceder al sector privado la operatoria de importación de GNL que el Estado gestiona desde 2008. Trafigura ofreció una prima de u$s 4,91 sobre el índice europeo TTF, y Naturgy cotizó u$s 4,95. La diferencia es de 0,81%, por debajo del umbral que el propio pliego define como empate técnico. Antes de cualquier adjudicación hay un proceso de desempate que resolver. No hay ganador.
Pudo saber Shale24 que el Gobierno también evalúa una variable separada: si esos niveles de prima sobre el TTF justifican cerrar el proceso. La combinación de ambas incógnitas —desempate pendiente más evaluación interna sobre la conveniencia de adjudicar— configura un escenario de incertidumbre sobre el nuevo esquema de importación GNL a pocas semanas del primer buque de la temporada. Si hay desempate, se realizaría en las próximas horas.
El pliego como árbitro
La Resolución 33/2026, que creó la figura del comercializador-agregador privado, establece condiciones de adjudicación que contemplan este escenario: cuando 2 propuestas caen dentro del margen de equivalencia técnica, se activa una ronda adicional. No es una contingencia sino un procedimiento reglado por el propio pliego diseñado por la Secretaría de Energía.
El adjudicatario que resulte de ese proceso asumirá el control exclusivo de la FSRU de Excelerate Energy en Escobar entre el 1 de abril y el 30 de septiembre. Además del cobro de su spread por cada millón de BTU importado, deberá abonar un canon de u$s 98,5 millones a ENARSA e YPF —accionistas en partes iguales de la capacidad— por el acceso a la infraestructura. El gas regasificado ingresa al sistema a través de la Transportadora de Gas del Norte, con punto de entrega en Los Cardales.
El cronograma, bajo presión
La urgencia es concreta. ENARSA ya adelantó el cronograma: la adjudicación estaba prevista para el 21 de abril y fue recortada una semana para darle al ganador mayor margen de salir a contratar cargamentos en un mercado spot bajo una presión que no existía cuando se publicó el pliego.
En febrero, cuando la Secretaría publicó la Resolución 33/2026, el TTF rondaba entre u$s 14 y u$s 17 por millón de BTU. La tensión en el Estrecho de Ormuz lo empujó hoy por encima de los €50 por MWh.
El primer buque llega a fines de abril. El margen para cerrar el desempate, evaluar si se adjudica y firmar el contrato antes de que llegue a Escobar es estrecho. Si las ofertas se consideran elevadas, el pliego habilita la salida: la Secretaría puede declarar el proceso desierto y ordenar a ENARSA que retome las compras directas. El Gobierno no descarta esa posibilidad. De lo que resulte depende también el precio que pagará el usuario: el GNL importado ya fue excluido de los subsidios.