Pampa Energía obtuvo la aprobación de su solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para el desarrollo de Rincón de Aranda, su yacimiento de shale oil ubicado en la provincia del Neuquén, en Vaca Muerta.
Desde Pampa afirmaron que “podremos desarrollar la parte norte del área, acelerar el ramp-up y extender el plateau de producción”.

La aprobación del RIGI permitirá viabilizar el desarrollo de la zona norte del bloque y la incorporación de pozos adicionales.
Con el RIGI aprobado, Pampa acelera la construcción de la CPF, con capacidad para procesar hasta 45.000 barriles diarios, y de los oleoductos y gasoductos que la vincularán con el Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS).
La planta tiene prevista su entrada en servicio hacia 2027.
Rincón de Aranda tiene una extensión de 240 km² y se consolidó como el eje de la estrategia de expansión de Pampa en petróleo no convencional.
Actualmente produce 27.000 barriles por día, a partir de la infraestructura temprana desarrollada por la compañía, que incluyó una EPF —Early Production Facility—, un oleoducto de 37 kilómetros y un gasoducto de 29 kilómetros para conectar el bloque con los sistemas existentes en Vaca Muerta.
El desarrollo de Rincón de Aranda forma parte del plan de crecimiento de Pampa Energía en Vaca Muerta y refuerza el rol estratégico de la compañía en el aumento de la producción de petróleo del país.
Con este proyecto, busca transformar el potencial del bloque en mayor escala productiva, nuevas exportaciones, generación de divisas y actividad para toda la cadena de valor energética.


