La sala del quinto piso del Ministerio de Energía y Ambiente, en Mendoza, reunió el viernes 17 de abril a funcionarios provinciales y representantes de cinco empresas. La Comisión de Adjudicación abrió los Sobres B de la licitación nacional e internacional de áreas hidrocarburíferas. Cada sobre contenía una propuesta económica. Cada propuesta, la intención de una compañía de poner capital sobre un bloque convencional mendocino.
Cuando terminó el acto, quedaron sobre la mesa cinco ofertas por cuatro áreas.
Venoil S.A. y Geopetrol Drilling S.A. compitieron por el mismo activo: el bloque de explotación El Manzano. Hattrick Energy S.A.S. presentó propuesta por Atuel Exploración Sur, un área exploratoria sin actividad actual. Petroquímica Comodoro Rivadavia S.A. (PCR) hizo lo propio sobre Río Atuel, también exploratoria. Petróleos Sudamericanos S.A., pyme de presencia histórica en la cuenca Cuyana, ofertó por el área de explotación Atamisqui.
La Comisión de Adjudicación estuvo integrada por el subsecretario de Energía y Minería, Manuel Sánchez Bandini; el director de Regalías, Jorge Domínguez; el director de Hidrocarburos, Lucas Erio; y el director de Gestión y Fiscalización Ambiental, Leonardo Fernández. Los Sobres A —con antecedentes técnicos, legales y económicos— se habían abierto en febrero. De las seis empresas participantes, cinco pasaron el filtro de habilitación.

El salto cualitativo frente a 2019
El dato que ordena la jornada no está en los nombres de los oferentes sino en la comparación histórica. «En total, ocho compañías participaron de las últimas licitaciones y presentaron ofertas, evidenciando un interés sostenido por invertir en la provincia», afirmó Erio. El antecedente inmediato pesa: en 2019, la última licitación previa había incluido una sola área, con un único oferente. Seis años después, Mendoza encadena dos procesos consecutivos con competencia real.
La competencia, en esta ronda, es explícita en El Manzano. Venoil y Geopetrol Drilling pujan por el mismo bloque. Es la primera vez en la secuencia mendocina reciente que dos empresas se disputan un activo de explotación sin compartir consorcio.
El caso Venoil tiene historia documentada en el mercado argentino de activos maduros. La compañía participó del proceso por Manantiales Behr, el paquete convencional de YPF cedido en el marco del Plan Andes por u$s 575 millones. La puja en El Manzano confirma su intención de consolidarse como operador de segunda línea especializado en activos convencionales en transición.
Petróleos Sudamericanos, por su parte, llega a la licitación tras una movida operativa concreta en el mismo territorio: la compra de tres torres de pulling a San Antonio Internacional en febrero para reforzar su clúster mendocino. El equipamiento propio, en un segmento donde la disponibilidad de servicios especializados condiciona la actividad, explica la apuesta por una nueva área.
PCR opera un portafolio integrado que combina upstream convencional en la Cuenca del Golfo San Jorge con energías renovables, y sostiene apuestas simultáneas en Argentina y en los Estados Unidos. Su entrada a la exploración en Río Atuel marca la decisión de mantener el upstream argentino en paralelo a la diversificación internacional.
Geopetrol Drilling y Hattrick Energy completan el mapa con perfiles de entrantes. La primera aparece con identidad consolidada en el ecosistema de servicios de perforación argentino; la segunda, sin trayectoria pública previa en la cuenca, asume el riesgo exploratorio en Atuel Sur.

Convencional en modo reactivación
El encuadre macro permite leer el movimiento mendocino como parte de una secuencia más amplia. En enero, el Gobierno nacional redujo las retenciones a la producción de petróleo convencional en áreas maduras. Santa Cruz relanzó sus campos maduros con nuevos operadores en febrero. Río Negro busca reactivar tres bloques convencionales. Mendoza prorrogó plazos para sus 17 áreas en licitación en enero y ahora abre los Sobres B.
El patrón tiene correlato internacional. Andrew Latham, vicepresidente senior de investigación energética de Wood Mackenzie, describió que el sector upstream «está recalibrando su enfoque para la captura de recursos en 2026». El analista subrayó que la tecnología acelera el desarrollo de hidrocarburos convencionales —una lectura que pone a Mendoza dentro de un ciclo global, no en una excepción local.
«Que hoy tengamos ofertas económicas concretas, incluso en áreas exploratorias sin actividad, es una señal muy positiva: confirma el potencial de nuestros recursos y la confianza en un marco de reglas claras y previsibilidad para invertir», expresó la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.
Latorre sostuvo además que la provincia habría tenido «la menor tasa de declinación del país en campos convencionales en el período pospandemia». La afirmación contrasta con el cuadro nacional de febrero de 2026, cuando Neuquén creció 30% interanual mientras el resto del país cedió terreno —un backdrop donde Mendoza busca diferenciarse por vía de la gestión y no por vía del recurso.
Tras la apertura de los Sobres B, la Provincia evaluará las propuestas económicas antes de elaborar el decreto de adjudicación, instrumento que otorgará los permisos de exploración o concesiones de explotación correspondientes. La publicación en el Boletín Oficial provincial constituirá el título definitivo para que las empresas inicien operaciones.
El calendario administrativo, en el frente mendocino, queda sujeto a un elemento que esta licitación probó por primera vez en seis años: que haya más de un interesado por bloque.