El Ministerio de Economía formalizó esta semana, mediante la Resolución 825/2026 publicada en el Boletín Oficial con la firma de Luis Caputo, la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto "Ampliación Cauchari Olaroz", presentado por Minera Exar Sucursal Dedicada (EXARSD) en el departamento de Susques, provincia de Jujuy.
La medida habilita una expansión que llevará la capacidad instalada de carbonato de litio del complejo de 40.000 a 85.000 toneladas anuales. El Comité Evaluador del régimen había dado el visto bueno el 14 de mayo, en tanto la fecha oficial de adhesión quedó fijada el 9 de mayo, día en que la firma completó la documentación requerida.
El monto comunicado por la Secretaría de Minería para el conjunto del emprendimiento asciende a u$s 1.241 millones, con una previsión de 1.787 puestos de trabajo directos e indirectos. El texto de la resolución, en cambio, fija la inversión mínima comprometida en activos computables en u$s 1.166 millones. Ambos valores provienen de fuentes oficiales y refieren a magnitudes diferentes: el primero, al desembolso total estimado del proyecto; el segundo, al piso de inversión exigido por el régimen.
La estructura de la adhesión
El esquema recurre a la figura de la sucursal dedicada que el RIGI impone como vehículo de proyecto único, el mismo formato societario empleado en adhesiones recientes del transporte de gas. La resolución delimita un punto central: la adhesión no traslada beneficios al proyecto preexistente Cauchari-Olaroz, ya en operación, sino que circunscribe los incentivos tributarios y aduaneros de manera exclusiva a la ampliación. EXARSD deberá acreditar el 40% de la inversión mínima durante los dos primeros años y completar el total en activos computables antes del 1 de julio de 2030. La fiscalización y el control del cumplimiento quedan a cargo de la Secretaría de Minería.

El salto productivo y la tecnología
La ampliación contempla una nueva línea de producción completa, integrada por un módulo inicial y una planta de escala comercial, junto con la perforación de nuevos pozos de extracción de salmuera, la construcción de piletas de evaporación y obras de infraestructura complementaria. El incremento de 45.000 toneladas anuales se apoyará en tecnología de extracción directa de litio (DLE, por sus siglas en inglés), un método que busca elevar la tasa de recuperación del mineral y reducir el consumo de agua y energía frente a la evaporación convencional que domina la etapa en curso, una ruta que ya exploran otros desarrollos del país.
EXAR, operadora del yacimiento y principal productora de carbonato de litio de la Argentina desde el inicio de su producción en junio de 2023, está integrada por Ganfeng Lithium, de China (alrededor del 46,7%); Lithium Argentina, con sede en Suiza tras su migración corporativa desde Canadá en enero de 2025 (cerca del 44,8%); y la estatal provincial Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado (JEMSE, 8,5%).
Intensidad de capital: dónde se ubica la ampliación en la grilla del RIGI
La aprobación eleva a 16 el número de proyectos admitidos al RIGI, ocho de ellos del sector minero, con una veintena adicional en evaluación, según el mapa del régimen. Dentro de ese universo, la ampliación de Cauchari-Olaroz admite una lectura por intensidad de capital que la contrasta con la cohorte de litio del régimen.
Sobre el desembolso total comunicado, los u$s 1.241 millones por 45.000 toneladas anuales de capacidad incremental arrojan una intensidad cercana a los u$s 27.600 por tonelada anual instalada (el cálculo desciende a unos u$s 25.900 si se toma el piso de u$s 1.166 millones de la resolución). La cifra se sitúa en la franja media de los proyectos litíferos del RIGI: por encima de la ampliación Sal de Oro, de POSCO Argentina, de Corea del Sur (u$s 547 millones por 23.000 toneladas, unos u$s 23.800 por tonelada), y de Hombre Muerto Oeste, de Galan Lithium (u$s 217 millones por 12.000 toneladas, unos u$s 18.100 por tonelada); y por debajo del greenfield Rincón, de Rio Tinto (u$s 2.700 millones por 60.000 toneladas, unos u$s 45.000 por tonelada).
La comparación es indicativa y no estrictamente homologable: mezcla expansiones de brownfield con desarrollos desde cero y rutas de proceso distintas (evaporación, DLE o esquemas híbridos), cada una con su propia estructura de costos. Aun con ese recaudo, el ordenamiento ubica al proyecto de EXAR entre las expansiones de costo unitario moderado del régimen.
El movimiento llega en un punto de inflexión del mercado. Para EXAR, comprometer una duplicación de capacidad en plena transición de un mercado en sobreoferta hacia uno en déficit define el cálculo: la ventana de inversión se abre justo cuando el péndulo del litio vuelve a girar.