Diagnóstico geopolítico

El CEO de Dow vaticinó en CERAWeek el mapa del próximo ciclo petroquímico y Argentina tiene un eslabón en ese mapa

El CEO de Dow identificó en CERAWeek las tres variables que determinarán qué regiones ganarán la próxima ola de inversión petroquímica global: energía barata, política predecible e infraestructura integrada. Argentina cumple la primera con datos y avanza en la tercera. La segunda es la variable abierta. Desde Nueva York, la presidenta de Dow Argentina Dolores Brizuela planteó el desafío de ir un paso más allá de exportar gas: construir la cadena de valor que lo transforme en productos de mayor valor agregado

por Martin Oliver 1 Abril de 2026
1 Abril de 2026
El CEO de Dow leyó en CERAWeek el mapa del próximo ciclo petroquímico y Argentina tiene un eslabón en ese mapa
El CEO de Dow leyó en CERAWeek el mapa del próximo ciclo petroquímico y Argentina tiene un eslabón en ese mapa

Jim Fitterling fue al World Petrochemical Conference y a CERAWeek con un diagnóstico ajustado y volvió con uno más sombrío. El CEO de Dow describió en un artículo publicado el 27 de marzo un mercado petroquímico que pasó, de manera abrupta, de una condición de sobreoferta estructural a una de extrema tensión. El detonante fue el mismo que sacudió a todos los mercados de energía: el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, que según Fitterling dejó fuera de circulación alrededor del 20% de la oferta global de petróleo de un día para el otro. Las cadenas de suministro, advirtió, tardarán trimestres en recomponerse, no semanas.

Pero el análisis de Fitterling va más allá de la coyuntura. Lo que el CEO de Dow describió en Houston es un reordenamiento estructural que estaba en marcha antes del shock y que el shock aceleró. La sobrecapacidad global estaba reconfigurando la dinámica competitiva. Las diferencias regionales en costos de energía, política industrial e infraestructura se estaban acentuando. El conflicto en el Golfo no creó esas tendencias —las volvió irreversibles en el horizonte de la próxima década.

La pregunta para Argentina es dónde queda parada en ese reordenamiento. La cadena petroquímica del gas neuquino ofrece una respuesta parcial.

La tesis de Fitterling y el caso argentino

El CEO de Dow articuló tres condiciones para que una región gane la próxima ola de inversión petroquímica: energía con ventaja de costo, política predecible e infraestructura integrada. Las enunció en abstracto, hablando del mercado global. Pero describen con precisión el debate que el upstream argentino lleva años intentando resolver.

Vaca Muerta cumple la primera condición con datos ya publicados. El breakeven por pozo en las áreas más eficientes de la cuenca neuquina se ubica entre los más competitivos del mundo para shale. El gas no convencional que produce la formación tiene costos de lifting que permiten márgenes positivos incluso en escenarios de precio moderado. En términos de feedstock para la industria petroquímica, el etano de Vaca Muerta es uno de los más baratos del hemisferio occidental.

La tercera condición —infraestructura integrada— está en construcción activa. El Proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), los concursos abiertos de TGS Transportadora de Gas del Sur para capacidad de transporte, la expansión de Compañía Mega en Neuquén: todos son piezas de una arquitectura que apunta a conectar el recurso con los mercados de exportación y con la industria local.

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Pero su razonamiento es explícito: las regiones que no aseguren esa previsibilidad perderán la inversión que las que sí lo hagan van a capturar

La segunda condición —política predecible— es la variable abierta. Fitterling no menciona Argentina. Pero su razonamiento es explícito: las regiones que no aseguren esa previsibilidad perderán la inversión que las que sí lo hagan van a capturar. El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el esquema de estabilidad fiscal que lo acompaña son la respuesta institucional argentina a ese desafío. Su consolidación en el tiempo es lo que determinará si el país puede capitalizar las otras dos ventajas que ya tiene.

El eslabón que ya existe: Compañía Mega y la cadena del etano

Dow no es un actor externo que evalúa Argentina desde lejos. Es un operador activo de la cadena petroquímica del gas neuquino desde hace décadas. A través de Compañía Mega —joint venture con YPF y Petrobras— procesa el gas húmedo de Vaca Muerta y produce etano, GLP y gasolina natural. El etano alimenta la planta de polietileno de Dow en Bahía Blanca, uno de los complejos petroquímicos más importantes de América del Sur.

Compañía Mega es la mayor procesadora y exportadora de líquidos del gas natural del país.
Compañía Mega es la mayor procesadora y exportadora de líquidos del gas natural del país.

Ese es el eslabón concreto al que Fitterling se refiere cuando habla de diversificación de feedstock y de la importancia de operar en el extremo inferior de la curva de costos. Dow en Argentina ya lo hace. La pregunta que el análisis de su CEO global instala es si ese modelo puede escalar.

La ampliación de la segunda etapa de Compañía Mega, aprobada y con acuerdo renovado con YPF, es la señal más reciente de que la respuesta apunta al sí. Pero el salto que implica —de exportar gas a desarrollar una cadena de valor que transforme ese recurso en productos de mayor valor agregado— requiere exactamente las condiciones que Fitterling listó como determinantes del próximo ciclo.

La demanda que viene: IA, data centers y gas

Fitterling también habló en CERAWeek con Daniel Yergin sobre el vector de demanda que dominará la próxima década: la inteligencia artificial. Los centros de datos que procesan esa demanda computacional requieren energía confiable y escalable. El gas natural, sostuvo el CEO de Dow, jugará un rol crítico en el corto plazo. El nuclear modular —Dow está desarrollando un proyecto con X-energy— es la solución de largo plazo.

Ese vector de demanda tiene implicancias directas para el gas argentino. Si la demanda global de energía para IA crece al ritmo que los modelos proyectan, los mercados que reciban exportaciones de gas natural licuado (GNL) desde Vaca Muerta serán mercados en expansión, no en contracción. El argumento de Fitterling refuerza la tesis de que el proyecto Argentina LNG no apunta a un mercado maduro: apunta a uno que todavía está acelerando.

Desde la Argentina Week: la voz local de Dow

Mientras Fitterling exponía en Houston, Dolores Brizuela —presidenta de Dow Argentina y directora de la unidad de Hidrocarburos para América Latina— cerraba en Nueva York una semana que calificó como clave. Brizuela participó de la Argentina Week, donde Fitterling también fue speaker en el panel de CEOs internacionales.

La ejecutiva formuló con precisión el desafío que el análisis de su CEO global deja implícito: «El reto es ir un paso más allá: no solo exportar gas, sino desarrollar una cadena de valor que transforme ese recurso en productos de mayor valor agregado, generando empleo, innovación y desarrollo sostenible.»

La alineación entre el diagnóstico global de Fitterling y la agenda local de Brizuela no es casual. Dow tiene posición operativa en Argentina y tiene interés en que la cadena petroquímica del gas neuquino escale. Lo que el CEO describió en Houston como imperativo estratégico global, la presidenta local lo está ejecutando desde Bahía Blanca.

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