Balance productivo 2025

No diré nada pero habrá señales: Vaca Muerta logra escala, tecnología y ejecución que redefine el mapa energético

Con un petróleo no convencional creciendo a tasas del 31% anual y el gas que no se queda atrás en la cuenca estrella, la Argentina está enviando una señal clara a los mercados internacionales: el país posee un shale play de clase mundial

Matías Astore
por Matías Astore 22 Enero de 2026
22 Enero de 2026

La industria energética argentina cerró un 2025 verdaderamente excepcional, consolidando un cambio de paradigma que sitúa al país en una posición de privilegio dentro del mercado global de hidrocarburos

Según los últimos indicadores estadísticos que incluyen al mes de diciembre, la producción nacional de petróleo alcanzó en 2025 un hito histórico de 878.8 Mbbl/día, marcando un crecimiento robusto del 14,8% en términos interanuales. 

Esta cifra representa una expansión de más del 66% en comparación con los niveles pre-pandemia de 2020, evidenciando una resiliencia y una capacidad de escala técnica comparable a otras cuencas de clase mundial

La eficiencia operativa en los yacimientos no convencionales fue el motor de este fenómeno, logrando que el 67,5% de la producción total del país provenga hoy de formaciones shale, desplazando definitivamente la dependencia de las cuencas convencionales en declino.

Vaca Muerta Gasoducto NK
El gasoducto Perito Moreno (Ex N.K.) impulsa la actividad a nivel regional

La cuenca neuquina, sin techo a la vista

El epicentro de esta revolución es, indiscutiblemente, Vaca Muerta. La formación neuquina demostró una vitalidad asombrosa, aportando 589,2 Mbbl/día de petróleo, lo que supone un incremento anual del 31,8%. 

Este dinamismo es el resultado directo de una agresiva campaña de perforación y completación que optimizó los tiempos de puesta en marcha y la productividad por pozo. 

En el segmento del gas natural, la historia de éxito se repite con una producción total de 148,6 MMm3/día, donde el componente no convencional ya domina el 67.9% del suministro nacional. 

Destaca especialmente el salto operativo de diciembre en la producción de gas de Vaca Muerta, que escaló un 13,3% respecto al mes anterior, alcanzando los 72,6 MMm3/día, una respuesta técnica ágil para abastecer tanto la demanda interna como los compromisos de exportación regional.

La evolución técnica es palpable al analizar las series históricas de productividad promedio. Mientras que en 2021 el promedio de petróleo no convencional se situaba en 168,5 Mbbl/día, el cierre de 2024 mostró un promedio de 394,9 Mbbl/día, casi triplicando la capacidad operativa en apenas 3 años

Este crecimiento sostenido valida las millonarias inversiones en infraestructura de transporte y plantas de procesamiento que vienen ejecutándose. El sector energético no sólo está extrayendo más recurso, sino que lo está haciendo con una sofisticación técnica que permite sostener curvas de aprendizaje ascendentes, asegurando que la Argentina no sea solo una promesa geológica, sino una realidad exportadora de alto impacto en la balanza comercial.

El escenario hacia 2026 se presenta con un optimismo fundamentado en datos duros. Con un petróleo no convencional creciendo a tasas del 31% anual y un gas que no se queda atrás con un 18,3% de incremento en la cuenca estrella, la Argentina está enviando una señal clara a los mercados internacionales: el país posee la escala, la tecnología y el ritmo de ejecución necesarios para convertirse en un hub energético de referencia para el Cono Sur y el mundo. 

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