Entrevista | AOG Patagonia 2026

Francisco Romano, de Pagbam: "El RIGI pone a Vaca Muerta al mismo nivel de costos que los del Permian en Estados Unidos"

El socio a cargo del área de energía de Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen dijo a Shale24 en la AOG Patagonia que, sin el régimen, producir shale en la Argentina cuesta 38% más que en el Permian. Contó que llevó la experiencia neuquina a Caracas y planteó que la inversión extranjera llega cuando se cumplen los contratos y se sostienen las reglas fiscales. El régimen ya suma tres desarrollos de upstream aprobados por más de u$s 23.000 millones.

Julián Guarino
por Julián Guarino [email protected] 2 Noviembre de 2026
2 Noviembre de 2026
Romano, que en agosto había repasado desafíos de infraestructura para acompañar el crecimiento de la cuenca, puso el foco en el buen clima corporativo
Romano, que en agosto había repasado desafíos de infraestructura para acompañar el crecimiento de la cuenca, puso el foco en el buen clima corporativo

Francisco Romano, socio a cargo del área de energía de Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen (Pagbam) y director del Instituto de Energía y Minería de la Universidad Austral, se fue de la AOG Patagonia 2026 con una certeza: las petroleras están alineadas para apostar fuerte por Vaca Muerta, y el RIGI acercó el costo de producir en la formación neuquina al de la principal cuenca no convencional de Estados Unidos. 

Según los cálculos de varias consultoras especializadas que, dijo, ratificó el Gobierno nacional, sin el régimen la Argentina es 38% más cara que el Permian. "Con el RIGI, depende de los cálculos porque tampoco es tan simple la fórmula, estamos al mismo nivel", explicó a Shale24 en Neuquén.

La exposición llegó con la cuenca en máximos. Según la Secretaría de Energía, en septiembre el país produjo 973.700 barriles diarios de petróleo, el registro más alto de la serie, y Vaca Muerta aportó 698.500, el 71,7% del total.

Romano, que en agosto había repasado con este medio los desafíos de infraestructura para acompañar el crecimiento de la cuenca, puso el foco esta vez en el clima entre las compañías. "Esta es una industria que ha tenido sus momentos de bastante rivalidad entre las empresas. Ahora veo que, si bien se mantiene la competencia, porque son competidoras, hay un trabajo conjunto", sostuvo. Para el abogado, ese es uno de los consensos fundamentales: el de las empresas, los sindicatos y el Estado, necesario para una política pública que permanezca más allá de los gobiernos y de las administraciones.

Ese consenso, dijo, quedó claro en el primer Encuentro con los CEOs, donde escuchó a Ana Simonato, country manager de Chevron Argentina; a Sergio Mengoni, de TotalEnergies; a Marcos Bulgheroni, de Pan American Energy, y a Horacio Marín, de YPF. Romano trazó una comparación con la época de los gasoductos a Chile, cuando se hicieron varios ductos sin una idea común. "Ahora sí veo un sueño común", afirmó. "Hay distintos proyectos de GNL, también está el de Camuzzi, y hay una serie de otros proyectos, pero todo está más alineado", dijo. Camuzzi Gas Inversora presentó en diciembre de 2025 LNG del Plata, un proyecto para exportar gas de Vaca Muerta con un buque de licuefacción frente al puerto de La Plata, con capacidad para al menos 2,4 millones de toneladas anuales y una inversión de u$s 3.900 millones en 20 años, según informó la compañía. El riesgo, a juicio de Romano, está en otro plano: "Por debajo de la superficie ya estamos bien. El tema es sobre la superficie". Si la macroeconomía acompaña, la incertidumbre es baja, "porque las cosas se van a ir dando naturalmente".

Desarrollos de upstream en Vaca Muerta por más de u$s 23.000 millones

Romano repasó la evolución del régimen. Empezó con una ventana de adhesión acotada que después se extendió, y con un alcance limitado al midstream y al downstream que el Gobierno amplió en febrero a la producción, con el Decreto 105/2026. "Había cierta duda de si convenía hacerlo. Evidentemente convenía, porque aceleró los proyectos de upstream", afirmó.

Según el tablero oficial y las resoluciones del Ministerio de Economía, desde la ampliación se aprobaron tres desarrollos de producción en Vaca Muerta: Rincón de Aranda, de Pampa Energía, por u$s 4.522 millones; Los Toldos II Este, de Tecpetrol y Gas y Petróleo de Neuquén, por u$s 6.432 millones, y Bajo del Choique-La Invernada, de Pluspetrol y GyP, por u$s 12.240 millones. Suman u$s 23.194 millones. Según la misma plataforma, hay otros 21 proyectos en evaluación por u$s 133.221 millones, y 12 de ellos son del sector de petróleo y gas.

Para Romano, la apertura era clave por la estructura del negocio en la Argentina. "Si mirás el proyecto de YPF, se trata de un proyecto integrado; no es como en otros países, donde hay distintos jugadores según el segmento de la cadena de valor. Acá es toda una cadena integrada que empieza en los pozos de Vaca Muerta y termina en la exportación en el barco, de allí  la importancia de la ampliación al upstream” explicó. El régimen otorga beneficios por 30 años, sobre todo impositivos, pero también arancelarios y de estabilidad regulatoria, y eso, según el abogado, coloca al no convencional argentino en otra dimensión.

La comparación con el Permian tiene matices, porque Estados Unidos tiene otro nivel de proveedores, de infraestructura y de historia, señaló Romano. Simonato lo había planteado en el Encuentro con los CEOs: "Mucha gente habla del Permian, pero el Permian está muchísimo más solidificado. Argentina está en una etapa diferente del desarrollo". La necesidad de capital, en cambio, es concreta. "En el escenario más agresivo de la industria necesitamos u$s 25.000 millones por año para poder superar el declino natural de los pozos no convencionales y subir la producción dentro de la ventana que tenemos", dijo Romano. Por eso, planteó, hay que bajar el costo de capital, porque el desarrollo depende de los fondos del exterior.

Romano llevó la experiencia de Vaca Muerta a Caracas

El abogado contó que estuvo hace poco en Venezuela, invitado a exponer sobre Vaca Muerta. Según su relato, en la reunión de Caracas participaron 600 empresas, de las cuales 60 ya firmaron acuerdos en el marco de la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que aprobó la Asamblea Nacional el 29 de enero.

Según Romano, la reforma amplió las facultades de las empresas privadas, que ahora pueden operar, asumir riesgos y quedarse con producción, y cambió el esquema fiscal: puso un techo de 30% a la regalía y creó un impuesto integrado de hidrocarburos de hasta 15%, con el que eliminó tributos distorsivos.

Varias de las compañías que invierten en Vaca Muerta también están en Venezuela. En agosto, Chevron ubicó a la Argentina entre los activos a mejorar y a Venezuela en el casillero de las situaciones especiales, con una producción informada de 280.000 barriles diarios en ese país, y proyectó llegar a 240.000 barriles diarios en la Argentina hacia 2035. Ese mismo mes, XRG, el brazo de inversión internacional de ADNOC y socia de YPF en Argentina LNG, entró al gas costa afuera venezolano con BP en la segunda fase de Loran.

Ante el auditorio de Caracas, el mensaje de Romano fue el mismo que repitió en Neuquén. "Para mí lo fundamental es la política pública de largo plazo", dijo. Y lo trasladó a la Argentina: "La incertidumbre de hoy, típica de los tiempos electorales, se mitiga si pensás que acá hay una política pública. Con independencia del signo político de la administración que suceda a la actual, Vaca Muerta va a seguir, tiene que seguir".

La confianza del inversor extranjero se construye 

La inversión extranjera de gran escala, señaló Romano, empezó a llegar en algunos segmentos, como Argentina LNG, donde YPF está asociada con Eni y con XRG, "dos superpotencias a nivel de empresas productoras". El consorcio tiene previsto firmar su decisión final de inversión el 26 de noviembre, para un proyecto que presentó al RIGI por u$s 51.000 millones. Pero hace falta mucho más capital del exterior, y para atraerlo, según el abogado, el país tiene que demostrar coherencia a lo largo del tiempo.

Esa coherencia, explicó, tiene dos caras. Una es la del Estado: "Que no te suban el government take, que es la estabilidad regulatoria y tributaria". La otra es la de las compañías: "El cumplimiento de las propias empresas que se han comprometido en el RIGI a hacer determinadas inversiones".

El último eslabón son los contratos. "Nada de esto es posible si no tenés del otro lado offtakers serios a largo plazo poniendo la plata que hay que poner, porque esa es la llave para la financiación", dijo Romano. Lo describió como un círculo virtuoso: compradores comprometidos permiten que un financista tome ese flujo de fondos como garantía y otorgue el crédito. En el GNL, Southern Energy ya vendió 2 de sus 6 millones de toneladas anuales a la alemana SEFE; Camuzzi firmó en abril un memorando de entendimiento, todavía no vinculante, con Vitol, que podría comprar hasta el 100% de la producción de LNG del Plata, y Eni apunta a que el financiamiento cubra entre 65% y 70% de Argentina LNG, según dijo en su conferencia de resultados del 23 de octubre.

Para Romano, el círculo se sostiene si nadie rompe las reglas. "Si no cumplís los contratos, si volvemos a las andadas con los aumentos abusivos en impuestos y en tasas, ahí tenés un escollo. Es cuidar esta gallina de los huevos de oro", advirtió.

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