VMOS S.A. anunció la finalización del montaje del segundo domo geodésico de aluminio en la Terminal Punta Colorada, sobre el tanque TK401.
La pieza completa la cubierta del segundo de los seis tanques de almacenamiento previstos para el extremo atlántico del proyecto, en una secuencia que arrancó a mediados de abril con el techado del TK404.
El dato que importa no es tanto el porcentaje acumulado de obra (superó el 60%), sino la coincidencia del ritmo de techado con el cronograma oficial.
Tres semanas atrás, el 22 de abril, Gustavo Gallino, presidente del consorcio VMOS y vicepresidente de Infraestructura de YPF, había descripto el estado de la obra con dos definiciones operativas: la estación de bombeo y almacenamiento de Allen "cerca de su terminación mecánica" y "el ducto troncal prácticamente terminado". Con la cadena onshore prácticamente cerrada, el frente atlántico era el que faltaba sincronizar. Punta Colorada acaba de aportar el segundo techo.
La hoja de ruta exacta la había fijado Gallino en marzo: la primera exportación de diciembre de 2026 requiere "al menos dos tanques de almacenamiento y una monoboya en funcionamiento". Con el TK404 techado en abril y el TK401 cerrado este viernes, el consorcio acaba de cumplir el primer requisito de ese piso operativo.

La matemática del umbral
Cada tanque de Punta Colorada tiene 38 metros de altura, 82 metros de diámetro y 120.000 m³ de capacidad.
El techo es una estructura geodésica de aluminio de 57 toneladas, ensamblada con 30.000 bulones. La técnica constructiva es el sistema Cantoni: ensamblaje de arriba hacia abajo con elevación hidráulica, que reduce los tiempos respecto del montaje convencional. El montaje del techo sobre el TK AG 007 de la cabecera Allen, ejecutado el 8 de abril, demandó una grúa de 600 toneladas y 32 puntos de soporte.
El intervalo entre el primer y el segundo techo en la terminal atlántica (TK404 a mediados de abril, TK401 el 9 de mayo) marca un ritmo cercano a los 25 días por tanque. Si la secuencia se sostiene, el tercer techo entraría en junio y el cuarto en julio, con margen para las pruebas hidrostáticas (14 días de llenado controlado por unidad, según el procedimiento aplicado en Allen) y la conexión a la red de bombeo antes de la primera exportación de diciembre.
A esa cuenta se suma la cabecera Allen, que ya tiene un domo techado sobre el TK AG 007 (capacidad de 70.000 m³) y la prueba hidrostática completada en marzo. La cadena onshore (bombeo en Allen, ducto de 437 kilómetros de 30 pulgadas, dos tanques receptores en Punta Colorada) está en pie. Falta cerrarla por el extremo marítimo.
En paralelo, la presión por capacidad de evacuación se mantiene tensionada en los próximos meses. Oldelval ya completó la ampliación Duplicar (que llevó la traza Loma Campana–Allen–Bahía Blanca a 540.000 bpd) y prepara Duplicar Norte (220.000 bpd a marzo de 2027) como puente hasta que VMOS arranque. Si la producción de Vaca Muerta supera los 770.000 bpd antes de diciembre, el sistema requeriría obras adicionales para sostener el ramp-up.
Lo que sigue hasta diciembre
El cronograma oficial marca tres hitos restantes antes del primer cargamento.
El arribo de la primera monoboya está previsto para septiembre y dará inicio a las operaciones offshore en el Golfo San Matías; la pieza fue adjudicada a la noruega DOF para la instalación de la infraestructura submarina. La segunda monoboya queda para etapas posteriores.
El segundo elemento son las pruebas hidrostáticas sobre los tanques de Punta Colorada, operación obligatoria de llenado y verificación de hermeticidad que solo puede ejecutarse una vez completados los techos. La tercera condición es la habilitación de las dos estaciones de bombeo intermedias, la 2 (Santa Rosa) y la 3 (kilómetro 349 del ducto), cuya construcción arrancó en el primer trimestre del año.
A nivel macro, el préstamo sindicado de u$s 2.000 millones otorgado por un consorcio de bancos liderado por Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander cubre dos tercios de los u$s 3.000 millones de inversión total. El proyecto está adherido al RIGI. Para diciembre, la primera capacidad de despacho será de 180.000 barriles diarios, con escalado a 390.000 bpd a mediados de 2027 y operación comercial plena de 550.000 bpd hacia julio de 2027.
El reloj público y el reloj técnico
El comunicado de VMOS de este viernes introdujo una formulación nueva: "el objetivo exportador de Argentina para 2027".
Hasta ahora, la comunicación oficial del consorcio anclaba el horizonte en "fines de 2026". Son dos tiempos distintos sobre el mismo proyecto: diciembre de 2026 inaugura el primer cargamento bajo régimen de puesta en marcha temprana (los famosos "al menos dos tanques y una monoboya"); julio de 2027 marca el inicio de la operación comercial plena, según los términos pactados originalmente cuando el consorcio se constituyó en diciembre de 2024. La operación comercial completa, esa, llega con seis tanques, dos monoboyas y las cuatro estaciones de bombeo.
En septiembre del año pasado, Gustavo Chaab, CEO de VMOS, había declarado a S&P Global que esperaban incluso adelantarse a los plazos: "Estamos confiados en que cumpliremos con los plazos, e incluso esperamos adelantarnos al cronograma". Ocho meses después, con el ducto troncal prácticamente terminado y dos techos cerrados en Punta Colorada, esa proyección tiene respaldo material. El siguiente test del consorcio ya no es de ingeniería. Es logístico.