En el marco de la licitación internacional para el suministro de caños de acero destinados al gasoducto del consorcio Southern Energy resultó ganadora la compañía india Welspun Corp Limited.
Esta adjudicación, con un valor aproximado de u$s200 millones, forma parte de un proyecto mayor orientado al transporte y exportación de gas natural desde Vaca Muerta.
Welspun Corp Limited (WCL), establecida en 1995 con sede en Mumbai, India, es una corporación especializada en la producción de tubos y cañerías de acero de gran diámetro. Forma parte del Grupo Welspun, un conglomerado con operaciones en sectores como textiles, infraestructuras y energía, que reporta ingresos anuales superiores a los u$s2.500 millones y cuenta con una plantilla global de más de 25.000 empleados.

Desde una perspectiva técnica, WCL produce cañerías con diámetros que oscilan entre 1,5 y 143 pulgadas, con variaciones en espesor y recubrimientos diseñados para aplicaciones en entornos de alta presión o corrosivos.
Sus plantas de fabricación, ubicadas en Anjar y Dahej (India), así como en Little Rock (Arkansas, EE.UU.), emplean procesos como la soldadura por arco sumergido (SAW) y soldadura helicoidal (HSAW), complementados con recubrimientos de epoxi o polietileno multicapa. La compañía adhiere a normas internacionales, incluyendo API 5L e ISO 9001, lo que certifica la calidad de sus productos para proyectos de transporte de hidrocarburos.
WCL ha suministrado materiales para iniciativas globales como el gasoducto Trans-Anatolian (TANAP) en Turquía (foto) y el oleoducto Keystone en América del Norte. Su cadena de suministro integrada abarca desde la fundición de acero hasta la logística, lo que optimiza tiempos y costos.
En el contexto de la licitación argentina, WCL compitió contra 15 propuestas de empresas originarias de España, China, Colombia, México, Japón, Grecia, Turquía, India y Argentina, incluyendo el consorcio local Techint/Tenaris. La oferta de WCL fue seleccionada por factores como precio (un 40% inferior a la de competidores locales), condiciones de pago y garantías técnicas.
La empresa utiliza aceros de alta resistencia, como los grados X70 o X80, que permiten reducir el peso de las estructuras y aumentar la eficiencia en el flujo de fluidos. Además, incorpora prácticas de sostenibilidad, tales como la reducción de emisiones en procesos productivos y el uso de materiales reciclables, en línea con estándares ambientales internacionales.
Detalles de la obra: el gasoducto del consorcio Southern Energy
El gasoducto en cuestión forma parte del proyecto Southern Energy, conformado por las empresas Pan American Energy (PAE), YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. El objetivo es transportar gas natural desde los yacimientos de Vaca Muerta, en Neuquén, hasta un terminal de licuefacción en la costa de Río Negro, para su posterior exportación como gas natural licuado (GNL). El proyecto total implica una inversión estimada en u$s15.000 millones y busca aprovechar las reservas de Vaca Muerta, que representan la segunda mayor formación de gas shale no convencional a nivel mundial, con aproximadamente 308 billones de pies cúbicos recuperables según datos de la Administración de Información Energética de EE.UU.

Desde el punto de vista de la ingeniería, el gasoducto cubre una extensión de aproximadamente 500 kilómetros, con un diámetro principal entre 36 y 42 pulgadas en diferentes secciones. Está diseñado para operar bajo presiones de hasta 1.500 psi y manejar volúmenes iniciales de 20 a 30 millones de metros cúbicos por día (MMm³/d).
La ruta comienza en áreas como Tratayén o Loma Campana en Neuquén, atraviesa la meseta patagónica y culmina en sitios como Punta Colorada o Sierra Grande en Río Negro.
Los caños proporcionados por WCL serán de acero al carbono con recubrimientos anticorrosivos, adaptados para soportar condiciones sísmicas moderadas, variaciones térmicas (de -10°C a 40°C) y terrenos irregulares.
La construcción involucra técnicas de tendido enterrado para minimizar impactos ambientales, con sistemas de monitoreo para detección de fugas y control de integridad.
Una vez operativo, el gasoducto facilitará la licuefacción del gas en plantas flotantes o terrestres, permitiendo exportaciones a mercados globales y contribuyendo a la diversificación de la matriz energética argentina.



